Harrington vs Norman
137潞 Open Championship
Nuevo triunfo del irland茅s en el Open Championship, esta vez con un condimento 煤nico: la presencia de Greg Norman peleando palmo a palmo hasta el final.
La raz贸n le gan贸 a la emoci贸n. Creo que es la mejor forma de describir lo que pas贸 durante la 煤ltima edici贸n del Open Championship, que nos dej贸 a un ganador indiscutible鈥 y a un perdedor inolvidable. Por 63 hoyos tuvimos la sensaci贸n de que el tiempo hab铆a vuelto atr谩s. Ve铆amos la figura de Greg Norman caminar por los
fairways de Royal Birkdale como la hac铆a en los tiempos en que mandaba en el ranking mundial. Parec铆a como si Norman hubiera querido tomar la posta que 茅l mismo le dej贸 a Tiger a fines de 1996 y que ahora, a falta de Tiger por primera vez en un Major desde ese entonces, volv铆a a quedar vacante.
Pero, como dijimos, la emoci贸n dur贸 63 hoyos y fue justo ah铆 cuando apareci贸 el defensor del t铆tulo en todo su esplendor, y con un juego magn铆fico puso las cosas en orden y se llev贸 por segunda vez consecutiva el t铆tulo para Irlanda.
Padraig Harrington estuvo a punto de no jugar el Open. La semana previa, peg谩ndole a una bolsa en el gimnasio, se lastim贸 una mano y lleg贸 a Birkdale sin saber qu茅 iba a pasar. Tanta era la incertidumbre, que luego de jugar 9 hoyos el mi茅rcoles le dijo a su caddie que dejara la bolsa y que trajera los wedges y el putter. Su mano le dol铆a, y cada vez que deb铆a pegar del rough, lo hac铆a con temor. Prefiri贸 cuidarse y ver si el jueves pod铆a jugar.
Pasado por agua
La primera jornada dej贸 a varios fuera de la lucha por el t铆tulo. Los que tuvieron que jugar por la ma帽ana enfrentaron las peores condiciones clim谩ticas en muchos a帽os. All铆 quedaron las ilusiones de Vijay Singh (80), Phil Mickelson (79) y Ernie Els (80). Los tres pelearon para pasar el corte y finalmente lo lograron, pero a sus aspiraciones se las llev贸 el viento y la feroz lluvia de esa ma帽ana que, por momentos, era de costado. Para tener una idea de lo que fue ese d铆a basta con apuntar algunas estad铆sticas. S贸lo el 10% de los 156 jugadores acert贸 el green del 6, y el promedio de distancia desde el tee en el par 5 del 15 fue de 248 yardas.
Los 煤nicos que vencieron a Birkdale actuaron por la tarde: otra exhibici贸n de Rocco Mediate hizo que el nuevo h茅roe del golf punteara el Open con una ronda de 69. Lo mismo sucedi贸 con Graeme McDowell, entonado despu茅s de su victoria la semana anterior en Loch Lomond, y el australiano Robert Allenby. Otros
dos de sus compatriotas aparec铆an con 70 golpes, y sabiendo que aqu铆 s贸lo hab铆an ganado australianos y estadounidenses, las chances de Adam Scott parec铆an buenas con su tarjeta de 70 golpes. Nadie tom贸 muy en serio los 70 de Norman, que antes de empezar el campeonato pagaba 1000 a 1 en las casas de apuestas brit谩nicas.
Las ense帽anzas de Don Greg
El segundo d铆a las cosas no fueron mucho mejor en cuanto al clima, si bien no hubo lluvia durante la mayor parte de la jornada. La gran sorpresa la dio Camilo Villegas, que se despach贸 con la mejor tarjeta de la semana al cerrar la ronda con cinco birdies consecutivos y anotar 65 golpes. Parece que el hombre de Medell铆n pudo absorber mucho de lo que Norman le aconsej贸 durante la ronda de pr谩ctica del martes. Ambos se conocieron en Colorado en 2004 y Norman lo invit贸 a jugar su torneo a fines del a帽o pasado. La amistad se solidific贸 unas semanas antes del Open, cuando Villegas gan贸 el Canadian Skins Game frente a Mike
Weir, Fred Copules y el mismo Norman. El mayor consejo que le dio el australiano fue que no peleara contra el viento, y Camilo sigui贸 al pie de la letra sus palabras. El mejor ejemplo fue el hierro 5 que jug贸 por debajo del viento en el hoyo 14, para lograr el primero de los cinco birdies que lo dejar铆an en el tercer lugar al
terminar el viernes.
La punta qued贸 para Choi, que con 139 era el 煤nico bajo par al terminar los primeros 36 hoyos. Un golpe m谩s atr谩s aparec铆a Norman, que ya despu茅s de dos rondas era tema de conversaci贸n ya no s贸lo en el Open, sino en todos los bares de Gran Breta帽a. Villegas en el tercer lugar con 141, y con 142 estaban Jim Furyk,
Mediate y el sueco Alexander Noren.
El corte qued贸 en 149 golpes y se despidieron nombres como Singh (80-71), Ogilvy (77-74), Baadeley (75-75), Cink (75-75), Jim茅nez (72-82) y nuestro 脕ngel Cabrera (77-77). El cordob茅s arranc贸 bien el primer d铆a y se puso bajo par, pero a partir del hoyo 6 comenz贸 a fallar y no pudo recuperarse. Los otros dos argentinos pasaron justo, y para Ariel Ca帽ete fue una gran alegr铆a poder completar el Open en su primera presentaci贸n. Andr茅s Romero fue, al final del campeonato, quien m谩s birdies anot贸 (14), pero las
condiciones clim谩ticas fueron m谩s fuertes que 茅l.
El Tibur贸n y el viento
El fin de semana promet铆a ser emocionante y todos sabemos que los nervios el s谩bado y el domingo no son f谩ciles de dominar.
Mucho menos cuando el viento sopla con r谩fagas de hasta 60 kil贸metros y la pelota oscila en forma permanente arriba del green. Les puedo asegurar que tirar un putt de un metro en esas condiciones no es nada agradable. Los oficiales del d铆a estaban prevenidos sobre alguna posible situaci贸n de una pelota movida por el viento y esto se dio en el hoyo 10. Anthony Kim no pod铆a reponer su pelota porque el viento se la sacaba del green cada vez que la apoyaba. Tuvieron que esperar casi 40 minutos hasta que la situaci贸n se resolvi贸 y eso tuvo su impacto en el juego: en el tee de ese hoyo se juntaron los 煤ltimos 4 grupos. Muchos de ellos lo sintieron, tanto que Norman, Villegas, Furyk y Choi anotaron dobles bogeys.
Nunca es agradable esperar, pero cuando est谩 destemplado, como ese s谩bado, el cuerpo se enfr铆a r谩pido y es dif铆cil volver a tomar ritmo. Norman hizo gala de toda su sabidur铆a para jugar en el viento y, con 72 golpes, tom贸 la punta del campeonato. Su 煤ltimo approach en el green del 18 pag贸 con creces a los espectadores que estaban all铆 desde temprano soportando el clima 鈥渧eraniego鈥 de Birkdale. Detr谩s de 茅l aparec铆a el defensor del t铆tulo, que junto con Choi saldr铆an a dos golpes del australiano.
Para ese momento todos quer铆an que ganara el Tibur贸n. A los 53 a帽os y retirado de la competencia, Norman hab铆a venido al Open por dos motivos. El primero era ponerse en ritmo de competencia para el Senior British que se jugar铆a la semana siguiente. El segundo, reencontrarse con el p煤blico del Open, que lo tiene como uno de sus favoritos, y de paso presentar en sociedad a su nueva mujer, Chris Evert, el espect谩culo del torneo. La historia no estaba de su lado porque, de las 7 veces que Norman hab铆a punteado en un Major luego de 54 hoyos, s贸lo una hab铆a podido ganar. Como esa vez hab铆a sido justamente en el Open de 1986,
en Turnberry, todos ten铆an la ilusi贸n de volver a verlo ganador.
La historia seg煤n Harrington
El d铆a final fue un poco m谩s ben茅volo en cuanto al viento, pero no demasiado. Hab铆a electricidad en el aire y eso es algo que nadie esperaba encontrar en un Major sin Tiger, pero tampoco nadie so帽aba con que Norman estuviera en el 煤ltimo grupo y s贸lo jugadores de la talla del australiano pueden generar esa electricidad.
El comienzo de Norman no fue bueno, m谩s all谩 de que en el hoyo 1 peg贸 dos golpes perfectos para terminar en el b煤nker. Su putt para par toc贸 el hoyo y eso fue un presagio de lo que vendr铆a. Ya en el tee del cuatro hab铆a perdido la punta producto de tres bogeys, mientras Harrington, jugando junto a 茅l, mostraba total
control.
No se entreg贸 Norman, y poco a poco fue encontrando el ritmo. Cuando el defensor del t铆tulo cerr贸 con tres bogeys consecutivos el trayecto de ida, el Tibur贸n volvi贸 a quedar al frente. Quedaba la recta final y fue all铆 cuando Harrington nos hizo bajar a la realidad. El irland茅s trabaj贸 para lograr tres pares en los tres primeros hoyos y Norman vio c贸mo en dos ocasiones su putt tocaba el hoyo y no entraba (la 煤ltima, para par en el 12, dio toda la vuelta al hoyo).
Ya con Harrington en la punta, el irland茅s logr贸 un birdie en el 13 que lo distanci贸 m谩s luego del bogey de Norman. All铆 apareci贸 en escena el local Ian Poulter. Este ingl茅s, que parece m谩s una estrella de rock por su pelo y por c贸mo se viste, empez贸 una arremetida que lo coloc贸 a un solo golpe de Harrington con dos hoyos por jugar. Pero sus tres putts para par en el 17 lo dejaron sin posibilidades, m谩s a煤n luego de que Harrington lograra un nuevo birdie en el par 5 del 15, algo que Norman tambi茅n hizo para mantener alguna esperanza鈥 Pero el campe贸n ten铆a reservado lo mejor para el final.
El hoyo 17 es un par 5 en donde se llega en dos golpes sin problemas con el viento soplando en la direcci贸n que lo hizo toda la semana, pero para eso hay que acertar el fairway. Harrington opt贸 por su madera 5 desde el tee y, cuando le toc贸 pegar el segundo golpe, no dudo un instante en tirar al green. Su ventaja
era de dos sobre Poulter, que ya hab铆a terminado, y tres sobre Norman, que ten铆a un drive muy largo. Otra madera 5 para Harrington tan perfecta que dej贸 la pelota a un metro para 谩guila.
El campeonato estaba terminado. Todos lo supimos en ese mismo instante, inclusive Norman, que peg贸 uno de los peores golpes de la semana.
No hay caminata m谩s fant谩stica para un hombre en todo el golf que la del hoyo final del Open sabiendo que se es el ganador. Y Harrington mostr贸 todo lo grande que es cuando, despu茅s de pegar el segundo golpe, se acerc贸 a Norman y le dijo: 鈥淟amento mucho que la historia que vaya a contarse hoy sea la m铆a y no la tuya鈥.
Fue la 煤nica vez en la semana que se equivoc贸, porque las historias se cuentan con el coraz贸n y no con la raz贸n鈥谩s all谩 de que esta vez fue la raz贸n la que se qued贸 con el triunfo.
Por Francisco Paquito Aleman












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